
La mayor parte de los press kits que producimos hoy va dirigida a influencers. Algunos tienen millones de seguidores; otros, bastante menos; otros, apenas unos miles. En algún momento, muchos emprendedores se preguntan si vale la pena producir un kit para ese público: a fin de cuentas, ¿qué probabilidad hay de que el “famoso” publique algo elogiando el producto?
Veámoslo desde otro ángulo. Yo, ustedes, sus hermanos, sus tíos, sus vecinos, sus clientes: todos somos influencers. La diferencia entre los influencers famosos y nosotros es la cantidad de seguidores, es decir, el número de personas a las que llegará la publicación. Pero tener pocos seguidores no significa que la acción no dé resultado. Si su tío publica el kit y tiene al menos un amigo interesado en su producto, ganan un admirador que puede incluso convertirse en su mejor cliente.
Estrategia antes que lista de contactos
Si nunca hicieron una acción con press kits por un motivo parecido, cambien el enfoque. Lo importante es diseñar en detalle la mejor estrategia para su negocio: conocer a su público objetivo, saber a quién sigue, entender qué influencers pueden dar resultado, en qué regiones y con qué tipo de acción.
Y recuerden: sus clientes merecen una mirada especial. Ya conocen su producto y su servicio, y nadie mejor que ellos para influir en otros posibles clientes.
Un cliente contento con el producto, el servicio y la atención —y que se siente privilegiado al recibir un press kit personalizado— será su mejor y mayor influencer.